Sus primeros meses de vida.





Sus primeros meses de vida

el primer trimestre, un desafío

El sistema nervioso central es el que comanda todas las manifestaciones que el bebé da como respuesta física, al principio sólo en forma de reflejos.
La mamá juega con él bebe, lo mueve, lo mira, le habla; es el modo en que ambos se comunican.
Si bien esta díada está teñida de la espontaneidad de la madre, el conocer mejor como es el desarrollo madurativo de su hijo le dará un marco de referencia tan necesario para comprenderlo y aprovechar cada uno de sus movimientos, que si bien ahora son reflejos (movimientos automáticos), mas adelante serán voluntarios.
El bebé se mueve y se mueve, estira sus brazos, luego se encoge....mas tarde se lo encuentra en una posición de lo mas extraña: como petrificado, al segundo dibujando en el aire un sin fin de siluetas. Sus deditos se mueven se abren y se cierran. La mamá lo toca y el responde con un movimiento y de pronto un gritito después una mirada compinche y mamá responde con caricias cargadas de amor y afecto. La mamá con este contacto, tal vez sin saberlo, está ayudando a que el pequeño ponga en marcha muchos mecanismos que de no ser activados nunca despertarían.
De ahí la importancia de conocer como hacen los bebés en cada momento de su crecimiento, comentan Edelma Tadey y Graciela Ruiz, y como hacer para que por medio del contacto físico y del juego todos sus sentidos, todos sus reflejos, en última instancia todo su potencial, esté activado al máximo.

¿Que hace un bebé desde que nace hasta los tres meses?
Son múltiples las manifestaciones, tomemos los primeros reflejos: succión, tónico cervical asimétrico, prensión palmar, control cefálico, entre otros.

La mamá se puede preguntar “por qué no mira de frente, cuando está acostado en su cunita?”
El bebé especialmente en los dos primeros meses está boca arriba o boca abajo, con la cabeza girada y los miembros flexionados en forma asimétrica (posición de esgrimista). Es por el reflejo tónico cervical asimétrico que el niño adopta esta posición, por lo tanto la mamá al buscar su mirada, la encuentra sólo del lado donde tiene girado la cabeza. La asombrará ver que él comienza a succionar la mano y fija la mirada en ella (siempre girado).
En el momento de darle de mamar, además de ejercitar el reflejo de succión el bebé comienza a responder a la mirada de su madre.
El chupete lo acompaña y lo calma, favorece que no succione sin nada en la boca (reflejo de succión en vacío) y en el futuro se convertirá en un elemento de juego más.
Cuando la mamá lo alza se sentirá más o menos seguro de acuerdo a cómo sea ese sostén, conseguirá la mayor libertad de movimientos, aunque desorganizados, e intentará mantener la cabeza más derechita al no ser sostenida.

¿Cuáles son los juguetes que le gustan al bebé en este trimestre?
Móviles, sonajeros, cuneros y cualquier objeto de color que la mamá irá descubriendo que son los de su interés.

Siempre existen algunos que son de mayor preferencia porque la mamá los ha cargado de afecto. Colgados de los barrotes en los costados de la cuna favorecen que pueda fijar su mirada en ellos (recordemos que de cero a dos meses y medio aproximadamente está girado con su cabeza de un costado a otro).
El móvil colgado a los costados del baby-seat cumple el mismo fin.
Cuando los chiches están colgados de los barrotes de la cabecera de la cuna, promueven que el bebé estando boca arriba lleve su cabecita y su mirada hacia el objeto y vaya logrando su control.
Cerca de los tres meses estos chiches ya están también colgados en el medio de la cuna, cuando está boca arriba o en el centro del baby-seat, ya que la posición de esgrimista asimétrica se va desdibujando para conseguir ser más armónica y simétrica.
El sonajero que la mamá le pone en la mano o eventualmente mueve haciédolo pasar cerca de su mirada; favorecen que lo intente perseguir con ella debido al movimiento torpe y el sonido que produce.
Mientras lo bañan, o cuando lo están cambiando el pequeño recibe caricias y masajes sobre su piel despertando nuevas sensaciones, estos estímulos cutáneos refuerzan sus vínculos afectivos quedando inscriptos en el bebé como una herramienta fundamental de afecto y seguridad.


resúmen

 

Primer mes: Nos regala sus primeras sonrisas.
Cuando se le toca con algún objeto la palma de la mano, la cierra.
Acostado boca abajo puede levantar unos segundos la cabeza, y a veces, reptar.
Segundo mes: De a poco, comienza a mantener su cabeza unos segundos al querer sentarlo.
Abre las manos.
Sigue movimientos de personas y objetos.
Localiza el pecho, reconoce a su madre.
Comienza a vocalizar.

 

Tercer mes: Al ponerle algo en la mano, lo agarra, y puede sostener y agitar.
Se despierta con ruidos cercanos.
Está más fácil de consolar, y actúa ante los sonidos, volviéndose hacia ellos.
Reconoce a otros adultos que vea regularmente, y agita sus brazos y piernas al verles. Balbucea.